Es de esperar que tú y tu chico o tu chica os tratéis bien mutuamente. ¿Tienes dudas de que sea realmente así? Aléjate un poco de esa sensación vertiginosa de estar flotando en un globo y reflexiona si tu relación cumple estas siete características:¿Qué hace que una relación sea sana?
19 de septiembre de 2011
Confianza. Estás hablando con un chico de la clase de francés y tu novio pasa por delante. ¿Se pone nervioso enseguida o sigue tranquilamente porque sabe que no lo vas a engañar? No hay ningún problema en sentirse un poco celoso a veces; los celos son una emoción natural. Pero lo que importa es cómo reacciona una persona cuando se siente celosa. No es posible tener una relación sana si no confías en el otro.
Honestidad. La honestidad va de la mano de la confianza, porque es difícil confiar en alguien cuando tú no actúas con honestidad. ¿Alguna vez has pescado a tu novia en alguna mentira importante, como, por ejemplo, que te dijese que tenía que trabajar el viernes por la noche cuando en realidad se fue al cine con sus amigas? La próxima vez que te diga que tiene que trabajar, te costará creerla y la confianza ya no tendrá una base fuerte sobre la que apoyarse.
Apoyo. Tu pareja debería apoyarte no sólo en los malos momentos. Algunas personas son estupendas cuando todo tu mundo se está cayendo a pedazos, pero no son capaces de quedarse cuando las cosas van bien (o viceversa). En una relación sana, tu pareja está a tu lado para ofrecerte su hombro cuando necesitas llorar porque te has enterado de que tus padres se están divorciando y para celebrar contigo que te han dado el papel principal en una obra de teatro.
Justicia, igualdad. También es importante que en tu relación haya un equilibrio entre dar y recibir. ¿Os turnáis para elegir la película nueva que vais a ver? ¿Salís juntos con los amigos de tu novio o novia tan a menudo como con los tuyos? No se trata de llevar las cuentas y de asegurarse de que todo sea exactamente igual, desde luego. Pero tú sabrás si la relación es equitativa. Las cosas se ponen mal rápidamente cuando una relación se convierte en una lucha de poder, de manera que una de las dos personas intente salirse siempre con la suya.
Identidades separadas. En una relación sana, es importante que cada uno renuncie a algo. Pero esto no significa que deberías sentirte como si estuvieras dejando de ser quien eres. Cuando empezasteis a salir, cada uno tenía su propia vida (familias, amigos, intereses, hobbies, etc.) y esto no debería cambiar. Ninguno de los dos debería hacer ver que le gusta algo que en realidad le desagrada, ni dejar de ver a sus amigos o abandonar las actividades que le encantan. Y también deberíais sentiros libres para desarrollar nuevos talentos o intereses, hacer nuevos amigos y seguir evolucionando.
Buena comunicación. Es probable que hayas oído hablar mucho de que las mujeres y los hombres no parecen hablar el mismo idioma. Todos sabemos cuántos significados diferentes puede tener la frase "No, no pasa nada", dependiendo de quién la diga. Pero lo que es importante es preguntar si tienes dudas respecto a lo que quiere decir tu pareja, y hablar sinceramente y abiertamente para evitar malentendidos. Nunca escondas tus sentimientos por miedo de que a tu novio o novia no le guste lo que puedas decir o por temor a parecer estúpido. Y si necesitas un poco de tiempo para pensar en algo antes de hablar, una persona que actúa de manera correcta te permitirá que te tomes ese espacio para reflexionar si tú se lo pides.
by teef. en 14:03 0 comentarios
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









